PERROS PARA LA CAZA
Javier El Maño

Espero que esta serie de artículos, sea de vuestro agrado. Ya que no soy una persona Universidad de Deusto en nada, tan solo voy ha narrar mis experiencias con distintos perros y en los lugares
más dispares. Mi forma de actuar con los perros ni es la mejor ni la peor, es una más.
En primer lugar nos centraremos en perros de muestra, tanto británicos como continentales. En los casos de perros como podencos, retrievers, sprigels y mestizos, como mis experiencias son nulas no
puedo
opinar.
En todos los perros sea cual sea su raza, también los mestizos, hay grandes potenciales como perros de
caza.
El mejor perro no es el que más corre, más pone, más cobra, etc. Es aquel que a su dueño satisface completamente. Nadie lo debe criticar, lo único que se puede hacer es a petición de su
propietario, una valoración para intentar descubrir un problema o una virtud. Para dar notas ya están las competiciones con sus reglamentos. Los perros que poseen pedigrí, se supone que son
genéticamente puros dentro del estándar de su raza, que sus progenitores están definidos y que ha habido una selección hasta llegar a este ejemplar. Luego esta la picaresca con mil
y un casos. Un perro de caza no es un chucho, es algo más. Es un animal en el que depositamos muchas esperanzas, no será el mejor pero es el nuestro, como nuestra
familia.
Os voy a dar un poco mi perfil, soy de Aragón, un cazador que practica todo el tiempo que puede la caza principalmente codorniz y becada, anteriormente y durante muchos años la perdiz, y lo
hago en terrenos con abundante densidad de caza si lo comparamos con muchos sitios de España. Todos los días voy a mis perreras y saco y preparo los perros durante todo el año, tanto para mí como
para otra gente. Procuro siempre que el contacto sea con animales salvajes o semisalvajes y no utilizo nunca caza de granja. Tan solo palomas que están
sueltas.
Voy a narrar varias de las cosas que yo hago para valorar cachorros. Para mí un pero es cachorro hasta el año de edad, pero hay perros que con ese año aun no han madurado. Dentro de los
cachorros existen de muchos caracteres y cualidades, hay cachorros tímidos, nerviosos, disminuidos, etc. También hay verdaderos diamantes que aunque muy fáciles de poner a tope podemos
romper en poco tiempo si lo hacemos mal. Sobre todo, sacaremos un cachorro mientras aguante físicamente sin acusar cansancio. Es más fácil valorar en un cachorro sus condiciones naturales
que en un perro de cuatro años que no tenga una carga genética natural. Un perro “sin muestra” con adiestramiento puede mostrar o sin patrón patronear. Pero esto luego en la cría nos puede dar
problemas.
Vamos a enumerar varios métodos o experiencias para valorar un cachorro.

CON PALOMA
SEMIDOMÉSTICA
Las palomas que tengo en mi palomar, las acostumbro a comer en una zona limpia. Que se hagan a mi presencia y a la de algún perro adulto. Cuando están confiadas en ese sitio, comienzo a sacar algún
cachorro. Para éste método creo que la norma es para cachorros de hasta cinco meses. Les echo grano en el suelo y cuando están comiendo a una distancia prudencial suelto el cachorro. El cachorro que
para a muestra nada más que las ve moverse y respeta sin perseguir y que cuando se mueven las palomas el perro las guía respetando, es un perro con mucha carga genética.
Esta es una muestra de vista pero ya nos dice mucho. Si no muestra y persigue, evidentenmente no las cojerá porque volarán. El perro puede servir pero no tiene una muestra estupenda. He visto
perros en dos o tres ejercicios como este mostrar y guiar perfectamente.
CON
GOLONDRINAS
Para mí los cachorros deben perseguir pájaros, poner pasión en ello y si los muestrean
mejor.
Suelo buscar alguna alfalfa que este bajo el corte. Y si esta recién regada mejor. Los cachorros al andar levantan insectos que son el alimento de las golondrinas. Por eso es que decimos que las
golondrinas persiguen y juegan con los perros. Ellas solo van a alimentarse. Suelto el cachorro, si el perro persigue con pasión, tenemos un buen cachorro si por el contrario no hace ningún caso… no
preocuparse, con otra experiencia a lo mejor lo despertamos. El perro que caza la codorniz en huerta, y no aprende que la golondrina no se puede coger tiene un cerebro que no funciona bien.
CON
ESTORNINOS
Igual se puede hacer en invierno que en verano. Busco un campo con algo de maleza, a ver si puedo observar que los estorninos se están alimentando. Normalmente después de regar un campo, suelen estar
masivamente comiendo lombrices y caracolillos. Suelto el cachorro. Es probable que en su recorrido se tropice con alguno de ellos, bien buscando con la nariz o se le levante al pasar cerca. El
efecto entre el color y el ruido al salir el pájaro suele motivar mucho a los cachorros. Hay cachorros que así cogen mucha iniciativa. El perro que no se motiva con esto puede que cambie pero
he visto muy pocos que lo hayan hecho.
CON BANDOS DE TORCACES TORTOLAS O
PALOMAS
Suelo buscar campos donde se alimenten en bandos. Todos ellos salen a comer a el campo dos veces a el día. En verano, por la mañana, sobre las 8 y por la tarde sobre las cinco. En
invierno por la mañana a las nueve y por la tarde a las tres. Todo esto puede variar con mucho calor o frio. Si ha llovido los bandos esperaran hasta que se seque el terreno o salga el sol.
Busco campos que tengan más de un hectárea, así cuando los cachorros levanten los bandos se vuelvan a echar dentro del campo y no se vayan sin tener oportunidad de poder volver a verlos.
Soltamos el cachorro. Si cuando las ve en el suelo las muestra, perfecto y si cuando se mueven las guía fabuloso. Si al ver el movimientos las levanta no es malo si lo hace con pasión. Si lo vemos
que donde se han levantado busca con la nariz con tesón muy bien. Pero si no hace ni caso mal asunto.
CON CODORNICES
SALVAJES
En verano cuando están aquí las africanas hay que buscar rastrojos querenciosos para ellas. Buscaremos que las márgenes tengan suficiente vegetación. Las codornices en las horas de calor se refugian
a la sombra. Sacaremos el cachorro, al final se le levantará una codorniz o puesta a muestra o al pasar cerca de ella. El cachorro que se motive muestre en caliente, la persiga y siga buscando con
pasión perfecto. El que no se motive ya empieza a preocupar.
CON PERDICES
EN
PRIMAVERA
Por suerte tengo un coto solo para entrenar con perdices salvajes. Aquí las perdices, conejos y liebres se cazan jueves, domingos y festivos. Las perdices son muy bravas y difíciles para los
perros. Yo solo puedo entrenar sin armas de fuego. Solo se puede practicar en primavera y con perros de más de ocho meses según su carácter si es más o menos maduro. Sobre todo por la forma física.
El trabajo hay que hacerlo en los sembrados, porque en la monte con romeros, carrascas o zarzas hay cachorros que no andan, sin embargo en los sembrados sí. Estas situaciones suelen ser idóneas sobre
un mes. Cuando los sembrados tienen la suficiente altura para que se queden las perdices dentro. Si un día sale lloviendo hay que esperar a que se sequen los trigos. Otro día están sulfatando y no
puedes sacar los cachorros. Un día con mucho cierzo desaparecen las perdices. Un día que por trabajo o la familia no puedes. Hay días que el monte se traga las perdices y no las ves. Y días que
se levantan antes de llegar. Así es la perdiz, así es la vida.
Llegamos al monte sobre las diez, antes no merece la pena, si hay rocío hasta que no se seque no habrá una perdiz en los sembrados. Aparcas, coges un cachorro y si vas con ayuda dos. Sueltas el
cachorro más o menos veinte minutos en una dirección y otros veinte de vuelta. Si se calienta el perro con perdices trabajaremos un tiempo. Y si no encuentra y busca trabajaremos un poco más.
Si se hace necesario tendrás que moverte con el vehículo para buscar más campo. En fin, en una mañana hasta las dos puedes sacar cuatro cinco parejas, no más. El cachorro tiene que estar muy bien
físicamente para llegar donde están las perdices. El cachorro que llega a ellas y las ponga apunta maneras. El que por el contrario, si después de algún ocasión ni siquiera persigue las perdices muy
mal asunto. El que no llega a las perdices pero vemos que persigue y muestra los calientes, ese perro es para guardar.
Estas son algunas situaciones en las que yo observo los cachorros y para mí son fundamentales para poder potenciar y seleccionar lo que es válido para cazar.
Si algún cachorro, después de haber repetido alguna vez estas experiencias u otras lo hace todo mal, para mí es un disminuido para la caza, pero puede ser un gran perro de compañía. Y nunca criaría
con él.
Proseguiremos.

